negligencia médica

Cuando nos disponemos a hacer una reclamación por negligencia médica, es muy importante saber diferenciar entre un error humano y una mala praxis. La indemnización por negligencia solo es posible si las lesiones recibidas responden a una mala práctica médica.

Al concluirse que el daño se ocasionó por negligencia, empezará un largo y arduo proceso legal, en el cual se llevarán a cabo  todos o algunos de los siguientes pasos:

  • Denuncia al hospital
  • Reclamación administrativa
  • Demanda civil
  • Negociaciones con las aseguradoras

Pasos previos a la reclamación de indemnización por negligencia médica

Previo a comenzar con el proceso de reclamación en sí mismo, es necesario reunir toda la información posible con respecto al caso:

  • Razón que derivó que el paciente acudiera al hospital en primera instancia
  • Procedimiento médico que se le practicó
  • Lesión sufrida durante el procedimiento médico
  • Evolución de la lesión
  • Tratamiento efectuado al paciente a consecuencia de la lesión

Reclamación por negligencia médica

Una vez se ha recabado toda la información necesaria para llevar a cabo la reclamación, se procederá a hacerla efectiva. Deberá se concreta y contra el médico que llevó a cabo la mala praxis si esta fue en un centro privado, o contra la Sanidad Pública si ocurrió en un hospital público.

Será necesario darle al hospital un tiempo prudencial para que resuelva la reclamación y tome acción al respecto. Al cabo de un tiempo, pueden ocurrir tres cosas:

  1. La reclamación se resuelve a nuestro favor
  2. No obtenemos respuesta alguna
  3. La resolución no nos satisface

Si se diera el caso 2 o 3, tendríamos que hacer una demanda judicial para obtener el resultado que buscamos.

Cuando este es el caso, nos enfrentaremos a años de litigio. Por un lado, los procesos judiciales son de por sí lentos y burocráticos. Si a esto le sumamos que estamos ante un caso de negligencia médica, el proceso será mucho más lento.

Demanda judicial por negligencia médica

Una vez la demanda es admitida a trámite, un perito se encargará de confirmar si hubo o no negligencia médica, así como el alcance de los daños que el paciente sufrió. A tales efectos, el perito estará encargado de realizar un estudio minucioso y exhaustivo desde el día en el que paciente acudió al hospital, hasta que terminó con las secuelas por las que se encuentra reclamando.

El informe del perito es determinante, ya que los jueces se apoyan mayormente en ellos para dar su fallo.

Resulta difícil demostrar una negligencia médica, lo que hace que ganar un juicio por tal concepto no sea tarea fácil. Las buenas noticias de este panorama no tan alentador, es que las cuantías por concepto de negligencia médica son altas.

Las negligencias médicas más comunes

Error en el diagnóstico: cuando un profesional se equivoca en el diagnóstico, lo que suele ocurrir es que se postergue el momento de iniciar un tratamiento efectivo, con lo cual la enfermedad continúa avanzando. Una de las causas que lleva a un diagnóstico erróneo es la no utilización de todas las tecnologías y prácticas disponibles para hacer uno valedero. Se considera negligencia por error de diagnóstico, cuando el paciente acude al médico tratante a manifestar sus síntomas y molestias, pero lo que recibe como respuesta es que se trata de un proceso normal a raíz de la intervención o tratamiento que se le practicó. Si esto dilata el momento de comenzar un tratamiento efectivo y el paciente empeora, estamos ante un caso de negligencia médica.

Errores en la intervención quirúrgica: si durante la intervención quirúrgica se producen daños que no estaban estipulados en el acuerdo previo que el paciente firma dando su consentimiento para la intervención sabiendo que corre determinados riesgos, se incurre en mala praxis médica. Las secuelas más comunes en estos casos son:

  • Daños colaterales en nervios
  • Dejar un instrumento dentro del cuerpo del paciente
  • Llevar a cabo la intervención en un órgano o miembro que no era el que la necesitaba

Error en la prescripción de medicamentos: equivocarse en los medicamentos puede derivar en efectos inocuos con respecto al medicamento prescrito, pero con la correspondiente dilatación en la mejora del tratamiento. Sin embargo, hay casos mucho más graves aún, ya que el medicamento recetado puede provocar daños permanentes en el paciente.

Transfusiones con enfermedades infecciosas: si la sangre utilizada en la transfusión no fue debidamente controlada y contiene una enfermedad infecciosa que es transmitida al paciente, este puede solicitar ser compensado económicamente por los daños recibidos.

¿Qué plazos existen para reclamar una negligencia médica?

De acuerdo al procedimiento administrativo, existe un año desde el alta del paciente para poder hacer la reclamación por negligencia. En cambio, si esta ocurrió en el ámbito privado, pasa a ser un procedimiento civil y se dispone de cinco años, siempre y cuando hubiere un contrato de por medio. En caso de no existir tal contrato, el plazo también es de un año.

 

 

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